ROSALÍA

Cuando la policía nos dió el aviso, nos dijeron que no sabían si llegaríamos a tiempo. Tal era su estado. No tenía pelo, no tenía carne, estaba llena de heridas y en su cuerpo había más parásitos de los que nos podíamos imaginar. Pero también tenía unos ojos que hablaban, que pedían ayuda, que nos agradecieron desde el primer momento lo que hicimos por ella. Durante una semana no estuvo muy claro que la pequeña podía salir adelante pero su edad (09/2015), ese afán y esa fuerza que tiene la sacó de su pozo. Ahora es una preciosa, un poco regordeta y alegre perrita que siempre busca caricias, compañía y amor. Es un cascabel que se siente feliz paseando, sesteando, haciendo cualquier cosa con un humano. Venga. Su tamañito es perfecto para llevarsela a casa y quererla y dejarse querer por ella.

ROSALIA

/ Adopciones, Hembras, Perros

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