ROJA D.E.P

SIEMPRE EN NUESTRO CORAZÓN

“Roja en primera instancia le debe la vida a una persona perteneciente a un colectivo conflictivo con los Animalistas entre los que a veces aparece uno con sensibilidad y humanidad. Un día tras otro veía las condiciones en las que esta pequeña estaba, invadida por las pulgas, comiéndose a veces la madera de las vallas, bebiendo siempre agua completamente podrida… 

Este hombre ya en otras ocasiones me había pedido ayuda para salvar a algún galgo en situación extrema, y con Roja hizo lo mismo. Me llamó, me contó como estaba el animalito y le dije «Adelante». Porque ahora venía el conseguir que el dueño de la perra se la diera o se la vendiera por poco dinero, y eso no suele resultar fácil. 

Finalmente, en mayo de 2017, la pequeña Roja y sus pulgas llegaron a nuestros brazos. Las compañeras me decían que cada vez que se le hacía algo (lavarla, quitarle cosas pegadas, cortarle las uñas..) ella lo agradecía. Se dejó desparasitar sin moverse ni quejarse, hiciéramos lo que hiciéramos con ella le parecía bien y así se amoldaba a todo.

Nos duró poco en el refugio. En cuanto Katrien la difundió en Bélgica le pidieron su adopción. La timidez simpática de Roja era un regalo en la convivencia. No molestaba, no era pesada, pero siempre estaba ahí. Un alma muy herida por la vida que a pesar de todo confiaba en los humanos y nos dio su amor y su lealtad sin dudas.

Hace unos meses su adoptante se puso en contacto con la organización porque tenía problemas de convivencia con la pequeña. Inmediatamente le dijimos que la retirábamos y trataríamos su comportamiento. Es lo que hacemos habitualmente. Curiosamente, se negó tajantemente a ello.

Ahora nos dicen que la han eutanasiado, saltándose la mayor parte de las clausulas del contrato y, desde luego, sin nuestro permiso, condición estricta porque Sos Animales Sagunto conserva la Reserva de Dominio de todos sus animales y es la única legalmente capacitada para autorizar su defenestración.

Y por qué esta actitud? Por qué negarle a Roja la oportunidad de volver con nosotros y, si lo necesitaba, recibir el tratamiento adecuado? Por qué esa prisa por matarla sin consultar, sin dar oportunidad a ninguna otra medida?

Estamos recabando ayuda de los organismos competentes para ver si podemos ejercer algún tipo de acción para que por lo menos estas personas no tengan acceso a otros animales. Hemos hablado con el veterinario que eutanasió a nuestra pequeña y a continuación de este texto os ofrecemos la traducción de las conversaciones mantenidas. 

Queremos saber también porque se la mató en diciembre y es ahora cuando nos enteramos. Y no nos lo comunica su adoptante, no, son otras personas indignadas por el hecho las que nos ponen sobre aviso…. demasiado tarde.

Nací en el seno de una familia animalista y desde mis primeros recuerdos estuve rodeada de perros y gatos enfermos que iban reponiéndose y que un día se marchaban con unas personas muy simpáticas. Seguramente se mucho menos que muchos sobre los perros, su comportamiento, la forma de entenderles y hacerme entender por ellos… Pero les aseguro que en mis setenta años he «hablado» y sacado de situaciones aparentemente irreversibles a un número bastante elevado. Y en todo este tiempo no he sufrido un atropello tal, no me he sentido tan herida, tan estafada y tan maltratada como en este momento. Roja era yo y yo era Roja. Y no se nos ha tratado ni se nos esta tratando con un mínimo de honradez.

Finalmente informados de la identidad de la veterinaria que eutanasio a Roja, nos explica lo que traslado a continuación. Indignante que la manipulación de un profesional de como resultado la muerte de un ser inocente. Indignante.

El 03 de octubre nuestra representante en Bélgica se pone en contacto con la profesional solicitándole información sobre lo ocurrido con la galga y manifestando su estupor ante el hecho.

La veterinaria indica que el día 19 de diciembre de 2018 se personó en su clínica el adoptante con la perra diciendo que había sido gravemente mordido sin provocación alguna. Que consideró esa situación como una «…circunstancia en la que no puedo asumir la responsabilidad de no intervenir porque la próxima vez puede haber consecuencias mucho peores….» (sic) y, de acuerdo con el propietario, decidió eutanasiar a Roja.

Curiosamente, a pesar de creer que estamos muy por detrás de la protección animal del resto de Europa, en esto no es así. Nuestros veterinarios tienen que constatar que el animal es realmente agresivo antes de dormirlo. Claro, una vez más la elasticidad de la ley protege al más fuerte.

Pero queremos que se sepa lo ocurrido con Roja, que se sepa el dolor que nos han provocado gratuitamente, que se sepa que esto no tenía que haber ocurrido si se hubiera cumplido la ley, que se sepa que si nos hubiera devuelto a la pequeña cuando se la pedimos, no hubiera ocurrido esto, que se sepa que Roja murió por capricho de un hombre. Su camino volvió al principio: Un hombre la maltrataba sin motivo y un hombre la mató sin razón.»

 

 

/ En nuestro corazón

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