POLI II

  Cuando le vió el compañero la mirada y esa carita tan dulce, no tuvo valor para dejar que se fuera a otro centro de recogida, lo trajo para el refugio en la seguridad de que nos iba a regalar cariño y satisfacciones tenerle con nosotros. Es un cachorrito de unos tres meses (12/2017) al que algún desalmado dejó abandonado en una calle céntrica de un pueblo cercano, con mucho tráfico y pocos peatones. Es tan adorable como parece, dulce, mimoso, tranquilo… Esta solito hasta su total vacunación y no se le oye. Se vuelve loco de alegría cada vez que nos acercamos y se acurruca como un bebé cuando le acariciamos. Una auténtica gozada verle crecer y hacerse un precioso perro.

/ Adopciones, Machos, Perros

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