CAPI

  Hay poco que decir de este precioso grandullon, en la flor de su vida (10/2012), que a pesar de la mala suerte que ha tenido con sus adoptantes sigue confiando en el ser humano y es feliz con la más pequeña demostración de atención y cariño. Está siempre pendiente de nosotros, es obediente y alegre. Caminante incansable y tranquila compañía de tardes de lectura, Capi inspira seguridad y complicidad. Es el camarada que todos deberíamos tener. Ha conocido la felicidad de un hogar y ha conocido la injusticia del abandono por culpa de la crisis económica sin cambiar su caracter confiado. Se merece ser feliz y hacer feliz a quien sepa disfrutar con él.

/ Adopciones, Machos, Perros

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Comentarios (1)

  1. Mari Jose :

    Ojalá de verdad haya dado con una buena familia que lo quiera mucho y lo cuide, estar vigilantes por favor.

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