BULL II

 Hasta que le hicimos comprender que hay amores que matan y que un cariño por su parte podía ser muy peligroso para nosotros, era una lucha constante entre él y su necesidad de contacto humano, de restregarse contra las piernas, de sentir la mano sobre su cabezota, de que le miráramos…. Ya ha entendido el concepto de la suavidad y ahora es una verdadera gozada estar con él. Pasea sin dar tirones, se sienta junto a uno cuando se para y puede estar horas tumbado a los pies; solo con sentir la presencia del humano es feliz. Adora a los niños y es, como su raza, un montón de amor y necesidad de cariño que calculamos tendrá unos tres años (septiembre de 2014). La familia que se decida a darle el hogar que necesita no volverá a sentirse nunca sola o desamparada. El siempre estará ahí.

/ Adopciones, Machos, Perros

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